El embarazo y el dentista

Visitar al dentista durante el embarazo. Mitos y Realidades

 

La mujer, durante el embarazo, está sometida a un gran estrés emocional, sus sensaciones y nuevas responsabilidades como futura madre, se ven incrementadas si es esta su primera maternidad.
Las mil dudas que se le plantean y las diferentes respuestas que provienen de su entorno más directo crean, si cabe, una mayor confusión.

Debemos tener un concepto muy claro… UNA MUJER EMBARAZADA NO ES UN ENFERMO… Si partimos de esta premisa todo será más fácil.

Hay que eliminar viejos dichos sin sentido y sin base que lo fundamente;

Dentista en Santander. Clinica dental Mantecon

 

1.- Un embarazo un diente perdido…FALSO
2.- Durante el embarazo se pierde el calcio de los dientes…FALSO
3.- Si estás embarazada no puedes ir al dentista, no te pueden poner anestesia…FALSO
4.- Si estás embarazada no puedes hacerte radiografías…FALSO

 

¿En que se fundamentan estas afirmaciones tan “populares”?

El primer diente definitivo sale alrededor de los 6 años. La erupción del resto de los dientes (salvo la famosa muela del juicio) termina a los 13-15 años.
1.- En un entorno con poca higiene, con dieta careógena y elevado riesgo de caries, nos encontraremos una adulta, embarazada y con caries no restaurable, que perderá ese diente careado, desde hace cinco, diez o más años, no por el efecto del embarazo, sino por el efecto de la destrucción previa.
2.- Durante el embarazo hay una mayor demanda de calcio y este se toma de las fuentes de reserva que son los huesos, nunca del diente que está fuera del sistema sanguíneo, único transportador de la moléculas de calcio en nuestro organismo.
3.- La anestesia que se usa en el dentista, no es ningún inconveniente para poder realizarse un empaste, una endodoncia o incluso una extracción dental.
4.- Las radiografías orales se realizan con un cono largo que solo actúa puntualmente y ademas son 70 mili-amperios. Si a esto le sumamos un delantal emplomado, el riesgo es nulo.

Resumiendo, durante el embarazo se puede hacer todo aquello que sea necesario sin riesgos para nuestro futuro bebe.

Ahora bien, la tendencia es evitar actuaciones durante el primer trimestre del embarazo.

Hay dos situaciones que debemos controlar especialmente que son;

1.- El vómito repetido
2.- La inflamación de las encías.

EL vómito repetido da lugar, por efecto de los ácidos del estómago, a una disolución de los dientes en sus caras linguales y palatinas. Esta circunstancia obliga a usar un escudo que evite el contacto del ácido con los dientes. Si nuestro dentista está formado adecuadamente y se lo demandamos nos hará una férula, extendida por palatino y lingual, que nos ayudará a evitar esta destrucción y disolución del esmalte dental. También nos indicará el uso de colutorios fluorados y pastas dentales adecuadas.

La inflamación de las encías es secundaria a una mayor retención de líquidos en los tejidos del organismo. Si a esto se suma la presencia de sarro en los surcos gingivales, se producirá una inflamación con signos como el sangrado que dará lugar a una pérdida de encía, peligrosa para la estabilidad y supervivencia del diente. Y su futuro a corto, medio o largo plazo, dependiendo de la agresividad de nuestra flora bacteriana oral, será malo.

La prevención es de gran importancia. Se recomienda acudir a nuestro dentista habitual para que nos diagnostique y trate de aquellas patologías que lo precisen.
Si presentamos sangrado, acúmulo de sarro, gingivitis, periodontitis…recibiremos unas pautas a seguir que nos ayudarán a recuperar nuestra salud oral y se procederá al tratamiento indicado en función del estado que presentemos.
Si estamos ante un embarazo con algún riesgo especial, nos indicarán que conducta seguir y que cuidados personales y de higiene oral debemos tener.

Recordar siempre. ¨ La prevención es la clave ¨

Clínica Mantecón y Asociados

Santander

2 comentarios
  1. Lucia
    Lucia Dice:

    Es fácil descuidarse durante el embarazo, pero tan importante es la salud del bebe como de la madre que primero lo aloja y después se convierte en cuidadora y referencia para instaurar sus hábitos.

    Responder

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